Prueba

20.2.07

Entre imagenes me vea


En ocasiones nos olvidamos de todo lo que una fotografía puede transmitir. Nos basta con tomar imágenes desde nuestro celular o cámara digital para sentirnos satisfechos y mostramos nuestras caras en el messenger o en algún blog . Hay ocasiones en que ver el mundo a través de los ojos de otras personas es más que interesante, podemos vivir lo que el autor vivió, nos transmite sentimiento e incluso nos podemos identificar con lo que en cada fotografía vemos.
Un lugar que ningun chilango debe dejar de ver es el CENTRO DE LA IMAGEN, ubicado a una cuadra del metro Balderas en la Ciudad de México.

Actualmente se presenta una expo nombrada Más allá de lo ordinario/lo extraordinario, y efectivamente así es. Cada uno de los fotografos japonenes que presentan su obra nos muestran a través de diferentes imágenes el modo moderno y actual de la vida oriental. Mostrando rockers, mujeres vestidas de manera occidental, familias, hombres embarazados, y más, pero eso sí, sin olvidar nunca sus raíces, su pasado y lo rico de su cultura.

Mi estimado lector, le recomiendo ampliamente que tome su cámara y vaya a este hermoso centro, en donde a través de los ojos sensibles de otros podrá hechar un vistazo del mundo. Posiblemente sienta inspiración y empiece a fotografiarlo todo, lo felicitaré si llega a pasar, ya que ver esas pequeñas y granbdes cosas que nos rodean y que muchas veces pasamos desapercibidas es cosa para alegrarse.

El Centro de la Imagen abre sus puertas de martes a domingo de 11 a 16 hrs. , la entrada es libre. Aprovechen y adentrense en el mundo de la imagen, en donde tal vez vea su alma reflejada.

14.2.07

Manadas

Para este soleado día pensaba escribir sobre el 14 de febrero, el amor o contar la historia de nuestro amigo San Valentín, pero es algo tan común que prefiero leer otros blogs de opinión -como este- en los que puedo encontrar todo sobre el "Día del Amor y la Amistad". Hoy les quiero contar sobre un lugar el cual había olvidado por completo, El zoológico de Chapultepec

Las rejas de Chapultepec, las rejas de chapultepec, son verdes son verdes no más para usted.

Efectivamente así son y me halaga saber que son verdes para mi, en fin. Mi paseo por este lugar fue interesante, vi muchas cosas y pude caminar un poco en lugar de estar sentada en un café o en un carro o en el metro.

Ví a montones de niños riendo, gritando y llorando y padres riendo, gritando y llorando, en ese momento me di cuenta que los niños y los adultos no son tan diferentes después de todo. También vi el lago, las lanchitas -a muy bien precio la renta-, regalos pal niño y pa la niña, millones de dulces, tortas de dudosa prodecencia, algodones de azúcar de colores y millones de pompas de jabón que me hacen querer volar.

La entrada al zoo es otro tema. La gente parece un poco dispersa, se queda ahi parada en la entrada esperando sabe Dios qué y los polis que están para ayudar se quedan ahí paraditos platicando ignorando el embotellamiento peatonal. Cuando uno logra entrar todo es diferente, la gente camina un poco más rápido, de hecho me percaté que como manada nos manejamos mejor, ya que la circulación es eficiente.

En cuanto a nuestros amiguines los animales no puedo decir mucho, ya que la mayoría estaban escondidos o guardados o no sé dónde, pero tuve la oportunidad de ver a camellos, hipopótamos, montones de cuadrúpedos con cuernos, pajaritos y pájarotes, familias de humanos cambiando el pañal en mero piso a su cría, perros de las praderas, una parejita de adolescentes calenturientos a punto de la hermosa imagen de fornicación y un enorme elefante.

No aguanté mucho estar en el zoológico, porque en realidad la gente es mucha, el camino largo, y por la hora que era ya estaba cerrando el lugar. De todas formas disfruté mi visita y pude recordar porqué razón no había vuelto al zoológico y por el mismo motivo no regresaré hasta dentro de mucho tiempo. Poco a poco dejamos la selva, la sabana, el desierto, los bosques, para regresar a nuestro habitat natural, todo un mundo diferente y menos civilizado que el que vi en el zoo.

Dejé las rejas de Chapultepec atrás, agradeciendo por este hermoso día y disfrutando de una bella exposciión de fotografías de nuestro hermoso país, México, en donde uno puede ver a través de imágenes magníficas, la grandiosa variedad de paisajes, vegetación animales y gente que tenemos y que no valoramos.

Recomendable para ir con la pareja. El gasto es mínimo ya que la entrada a la expo y al zoo es gratis. Las pompas de jabón cuestan únicamente 10 lanitasal igual que los chescos, en su mayoría al tiempo.


Buen recorrido para estirar las piernas y ver más árboles de los normales. En contra: la cantidad de gente que asiste.

8.2.07

Belleza oriental




Uno de los mejores fotógrafos de la National Geographic,

o quizá el mejor: Steve McCurry, quien nos regala una de las

fotos más bellas del mundo; mostrando bellaza,

contrastes, colores pero sobre todo la hermosa cara de

esta Jóven Afgana, 1984.

6.2.07

La inmortalidad del cangrejo

En realidad tenía planeado muchas cosas para escribir en este martes bloggero pero en el fin de semana las ideas desaparecieron. Tantas fueron las cosas que escuché sobre todo, que hora tras hora pensar en un tema fijo era imposible.

Religión, museos, six flags, películas, vicios, drogas, amor y desamor, sinceridad con uno mismo y con el mundo, sueño, puentes, vacaciones, viajes, divorcio, infancia, comida, días nublados, amigos, relaciones, sexo, preservativos, chamba, artículos, indecision, miedo, aventura, independencia, mentiras, hipocresía, inocencia, y más. Todo lo que vi y viví en casi cuatro días confunderon mi cabeza y aún no puedo definir algo.

Detesto que este tipo de cosas me ocurran, porque el miedo embarga mi ser, al pensar que mi imaginación es tan poca que no puedo crear algo diferente, más que hablar de lo que no puedo hablar.

Mis pensamientos son extraños, sí, en estos días me han salvado de cometer errores, los cuales afectarían parte de lo que ahora estoy soñando y trabajando para conseguirlo. Ganas de gritarle al mundo sus verdades, también eso me ha ocurrido, ansío decir a todo pulmón mis pensamientos, pero hay veces que es mejor guardar un poco de silencio y esperar a que un valiente diga lo que uno tuvo que callar.

Ganas de hablar de nada, eso también me gusta, me encanta, lo disfruto. En ocasiones tanto hablar o escribir sobre ciertos tópicos agotan y prefieres una conversación, de esas que sólo puedes tener con ESA persona que te entiende aunque no digas nada, auqnue ni siquiera hables.

Jugar un juego de mesa esos sábados en los que no hay plan, Dios!, cómo disfruto de hacer eso, reir hasta llorar, tragar frituras y después ver una película, de esas que no te hacen pensar, de esas que son para ver y fin. Pasar un día en pijama, fumando, comiendo pizza entre los edredones, besitos entre comercial y una buena siesta a plena luz del día. Todo esto me provoca tanta tranquilidad que olvido lo que tengo que pensar, lo que tengo que escribir, lo que tengo que hacer , sólo me resta soñar.

Vale la pena y lo recomiendo, hay momentos en que esta hermosa ciudad de México tiene mucho que ofrecer dentro de la propia casa. Simplemente consiga un bun acompañante, póngase ropa cómoda y empiece a disfrutar. Aunque usted no lo crea, lo vivirá todo, pensará sobre todo y seguro aprenderá algo nuevo, de eso no me cabe la menor duda. La entrada es libre y no incluye comida. Le sugiero cualquier servicio a domicilio, no se arrepentirá. Alquile una buena peli o documntal y disfrute del arte kitsch de la ficheras en el canal 9, duerma tranquilo y olvidelo todo, disfrute de la familia, y si tiene un blog y debe escribir sobre algo, escriba sobre nada, nadie lo entenderá y tal vez dejen de visitar su espacio bloggero, pero la dicha de pasar un fin e semana tan lleno de contenido y a la vz tan huevon, definitivamente vale la pena.

Así es mi estimado lector, pensar en la inmortalidad del cangrejo es lo mejor si se vive en el pleno de estrés, de ésta, nuestra divina ciudad.